CAPITULO 6 DEL NIETO DE CUPIDO.

Bueno mi gente hermosa volviiii.... por fin les puedo traer este capitulo que tanto se hizo esperar, gracias por su paciencia, de verdad se los agradezco y bueno por eso le dejo este capitulo con el deseo de que lo disfruten y como siempre agradecemos infinitamente sus comentarios y su buena onda,  voy a hacer todo lo posible para el miércoles traerles el séptimo capitulo y así poder ponerme o tratar de ponerme al día con ustedes, pero de enserio muchas gracias por la enorme paciencia que me tuvieron, y mil gracias a mi amiga y compañera de letras SATARA y a nuestra amiga PERGRA que me ayudaron un montón aunque ellas crean que no, por eso muchas gracias por todo.


LOS QUIERO SORA.






Llevaba sentado casi dos horas enfrente de mi computadora buscando la información necesaria para juntar a estos dos pero a medida que mas avanzo mas me doy cuenta lo difícil que va a ser juntar a estas dos personas, ellos no podían ser mas diferentes, pero no podía dejar que algo tan insignificante como esto, tirar mis esperanza por la borda, de alguna forma tenia que hacerlo. Estaba tan surmegido en mi en mi trabajo que no me di cuenta que ya no estaba solo, hasta que escuche una voz que provenía de serca.

—¿Amor que haces aquí?—sentí que me hablo Keith.

Al levantar la vista vi que estaba vi que estaba apoyado contra la pared, envuelto en una toalla. Al verlo cerré mi notebook, siempre fui bastante receloso de trabajo y mas lo era con este nuevo.

—¿Que haces hay, Keith?—le pregunte algo asqueado.

— Esperando por ti, amor.—me informo con una sonrisa.

Solo pude mirarlo, por un lado asqueado, pero por otro lado sentía pena, le podría haber llegado a dar una relación amorosa, un hogar y quizá una familia, pero su ambición le gano pero solo me había utilizado, pero sabia que recordar todo aquello no valía la pena, en un cierto punto ya lo había perdonado ya nada ganaba con enojarme, quizá yo no era el indicado para el ni el para mi.

— Hazme un favor y márchate, Keith. —¿Que?— me pregunto algo incrédulo.—¿Como que quieres que me marche? —Sí, ya terminamos a lo que viniste.— lo mire esperando, pero al no ver que me contestaba le dije.—¿O nos quedo algo pendiente? Quizá no estaba bien lo que le estaba disiendo pero queria que se marchara, en cierta forma lo habia perdonado, pero eso no significaba que en tan solo un par de horas me habia dejado de doler lo que habia echo, queria que se valla necesitaba estar solo, tenia trabajo que hacer y necesitaba pensar. Pero en cuanto vi que Keith no se movía, me di cuenta que no estaba dispuesto a irse sin antes pelear, en ese sentido era muy testadura y el estaba acostumbrado a conseguir lo que quería, y esta vez me quería a mi o eso creía, ya que no era yo el que había estado con él en esa cama.

—Claro que nos quedan cosas pendientes, Max— me refuto acercándose hacia a mi. —No, no lo creo.— le discutí.—Lo único que queda es que te vallas.

—Tengo una idea, ¿Porque mejor no volvemos a la habitación y lo discutimos de otra manera?— me propuso Keith.

Sabia que era insistente pero no sabia que tanto, la situación era un fastidio, no quería ser cruel, pero si queria que se marchara tenia que ser mas drastico.

—Sabes, Keith—empece a decir.— me da lastima el que seas tan regalado, porque este simple revolcon que tuvimos no segnifica nada para mi y espero que sea lo mismo para ti.
Vi como a Keith le cambiaba el semblante, solo esperaba que se marchara, era lo único que esperaba. No sentía la necesidad de pelear con él, por mas que mi abuelo y Príapo pensaran lo contrario, por mas que los demás dijeran que Keith merecía un castigo peor del que ya le habían dado, pero ya no quería saber mas nada del asunto. Sin querer dirigirle un segundo, me di media vuelta para dirigirme a la cocina.

—No te olvides cerrar la puerta al salir.— le dije antes de cruzar la puerta.

No me sentía feliz por lo que había echo, nunca le había dado la espalda a alguien así y menos a una persona por la cual sentía cosas, pero ya no había retorno al camino del cual había decidido ser participe. Tan solo unos minutos después escuche como la puerta de la entrada era abierta, para que segundos después ser cerrada.

Decidí prepararme un café, la verdad es que lo necesitaba, por lo que minutos después volví a la sala con una taza negra de café humeante igual de negro, me volví a sentar frente a la computadora para seguir con mi trabajo, ya que estaba algo atrasado.

Sigo pensando que tanto Evan y Shane no tenían nada en común. Evan era un elegante ejecutivo Director de una cadena de hoteles de alta categoria distribuida a nivel internacional, la información de Evan mostraba que estaba acostumbrado a los grandes lujos, a las comidas caras, la ropa de primera calidad.

En pocas palabras Evan esta acostumbrado a todo los lujos, había ido a los mejores colegio y a una de las mejores universidades y había sido en primero en todo, deportes, matemáticas, literatura, Evan había tenido lo que el dinero te podía conseguir. En cambio Shane era un veterinario de un pueblo rural, estudiante promedio, había nacido en rancho rodeado de animales, si bien no había pasado grandes necesidades, hubo momentos que la vida no le había sonreído tanto como a Evan, pero el muchacho no se había dado por vencido, Shane era el veterinario de los ranchos del pueblo, se notaba que amaba la vida que llevaba.
Encontré uno recorte de un periódico donde mencionaban a Shane, la noticia decía que el joven veterinario había salvado a tres yeguas que se hubieran puesto de parto, el dueño de las yeguas decía que si no hubiera sido por Shane habría perdido tanto a las madre como a los potrillos.

Shane era de las personas no tenían miedo de ensuciarse con sangre o barro, en cambio a Evan se le notaba que el joven odia todo lo relacionado a ensuciarse.

La verdad, es que estaba totalmente perdido, por mas que seguía y seguía buscando, no había nada en común entre ambos. Eran como el Shin y el shan, pero sabía que algo iba a encontrar, algo en común debían de tener en común. Porque como el Shin y el Shan, serian el equilibrio perfecto, pero para serlo necesitarían un empujón extra, que yo estaba dispuesto a darles.

Pase varias horas más buscando, debía haber algo para juntarlos, después de investigar mas descubrí que Evan tenía una perro llamado Nerón, lo cual para mi sorpresa resulto ser un cachorro de pomerana. Fue en ese momento en que se me ocurrió, lo único que los unía era un perro de 15 centímetros, lo cual era bastante irónico. Después de pensarlo bastante, por fin decidí a proceder con lo único que se me había ocurrido, Shane era un veterinario y posiblemente Evan necesitaría uno para su pequeño Nerón.

No me tomo mas de un par de minutos terminar de recopilar la información y cargarla en mi pión, tenia que hacer todo con cuidado si quería que esto resultara bien. Cuando finalice con lo que estaba haciendo, decidí que era mejor dormir un poco, porque no había dormido en un par de horas, de pronto una sonrisa e dibujo en mi cara al recordar lo sexy se veía Terrón, no podía creer que fuera tan hermoso y que se hubiera fijado en mi. Termine de cerrar mi notebook, para irme a la cama, después de todo tenia un trabajo algo complicado entre manos y no podía permitirme errores, sea como fuera esos dos debían terminar juntos.

Cuando desperté mire el reloj y vi que no había dormido mas de cuatro horas, al tocarme la frente me di cuanta que la tenia empapada en sudor, en ese momento recordé el sueño que había tenido. En el estaba yo y Theron, ambos en mi cama totalmente desnudos, donde el lentamente y hacia el amor llevándome al mas exquisito éxtasis, nada se comparaba a lp que sentía mi piel al ser tocada por esas expertas manos, no sabia que era, pero Theron no dejaba de susurrarme palabras al oído.

No supe en que momento había comenzado a masturbarme, pero lo único que supe es que cuando me había dado cuenta ya me había corrido sobre las sabanas. No entendía como un hombre o dios en su caso, podía poner mi mundo de cabeza en tan solo unas horas, porque sabia lo hermoso que era, pero no era solo su belleza física lo que me tenia loco, el hombre tenia un magnetismo que era irresistible, cuando estuve a su lado hubo algo que hacia que lo siguiera como un perrito.

En ese momento recordé, que había un perro del que me debía encargar. Me levante y con mucha pesadez me dirigí al baño a darme una ducha rápida. Minutos después salí del baño listo para comenzar con esa loca y descabellada misión. Tome las llaves del auto, mi ipod, un abrigo y con eso salí de mi departamento.

Me llevo casi una hora llegar hasta donde vivía Evan, era un lujoso condominio compuesto por grande edificios. Busque en cual vivía el empresario  y me dirigí allí, lo primero que tenia que averiguar era  se encontraba en casa, ya que si estaba allí se me iba a hacer imposible entrar y tendría que esperar a que saliera, al entrar vi. que había una recepción, el lugar era lindo, quizá algo ostentoso, pero  no demasiado, al acercarme vi que había una recepcionista, las muy chismosas siempre sabían todo, por mas elegante que fuera el lugar ellas siempre se encargaban de tener cualquier chusmerio listo para procesar.

—Hola, buenos días, señorita.— la salude, se volteo a mirarme con una sonrisa.

—Buen DIA, señor,¿ En que puedo ayudarlo?— me pregunto la sensual morena.

—¿Quería saber si se encontraría el señor  Evan Cooper?

—No el señor Cooper no se encuentra en este momento—me informo.—Pero si hay algo en lo que lo pueda ayudar, seria un gran placer hacerlo.

Cuando me dijo eso sentí un gran escalofrío recorrerme la espalda.

—No por ahora no.—le dije con una sonrisa.— vuelvo cuando el este disponible.

Me volví para simular que iba de regreso a la salida, pero solo esperaría a que la recepcionista  se distrajera y rogar a que el resto sea fácil de resolver. Pasaron cerca de diez minutos cuando vi que la mujer abandona la recepción, sabia que solo contaba con unos pocos minutos para infiltrarme, pero también sabia que esos enormes edificios contaban con numerosas cámaras de seguridad y no quería que nadie me viera metiéndome en un hogar ajeno, por lo que decidí que lo mejor era cambiarme de ropa, rápidamente pensé en unos jeans negros rasgados  en las rodillas y una campera igual de negra con capucha con el dibujo de un dragón en la espalda, quería lucir totalmente a como estaba vestido hasta ese momento, la capucha era lo bastante grande como para cubrir la totalidad de mi cara.

Me encamine hacia el ascensor y en cuanto las puertas se abrieron me metí adentro, sabia de antemano en que piso vivía Evan.


El empresario vivía en el piso 19, cuando abandone el a la puerta del penthouse rogué para que esto me saliera bien porque no sabia a que me podía que podía hacer el maldito de Zeus.
Me dispuse a abrir la puerta, por suerte me sabia unos cuantos trucos para abrir puertas, en cuanto escuché el clic en señal de que estaba abierta, ingrese agradeciendo a los dioses por la buena suerte, claro a todos menos a Zeus ya que por su culpa estaba metido en este lío, al entrar me di cuenta de la magnitud que poseía aquel departamento, diría que ocupaba casi todo el piso. Me dirigí a lo que pensé que era la cocina, pero solo resultó ser una especie de estudio, salí de allí y elegí la otra puerta que por suerte si era la cocina, de inmediato vi los platos del perro con agua y comida, me apresure a sacar un pequeño frasco de mi bolsillo y volcarlo en el agua del perro, rogando que la situación se me fuera de las manos. Salí de la cocina cuando se me ocurrió darle el ultimo empujón a mi buen amigo Evan, me dirigí a su estudió y abrí su computadora y cánsele los números y direcciones de varios veterinarios y deje mas alejados que no atendían los domingos y en la cabeza de la lista el numero y dirección de Shane, cuando me cerciore que todo estaba listo me dispuse a salir coloque una pequeña cámara para poder ver como iba todo, con una ultima plegaria de que todo saliera bien, solo era cuestión de tiempo, por lo que tendría que esperar y ver que sucedía.

Cuando volví a casa por la tarde, estaba ya bastante cansado, el día me estaba pasando factura,  había dormido pocas horas y tenia que trabajar, pero estar sin dormir un poco mas no me mataría. Fui hasta la cocina a prepararme una nueva taza de café y a esperar que  Evan hiciera  su magnifica aparición en escena,  cuando tuve mi café listo tome unas galletas del tarro y volví a sentarme junto a la computadora dispuesto a confirmar que todo marchaba bien en la casa de Evan, cuando vi que la puerta principal  se habría dando paso a un hermoso joven de cabello corto negro como la noche y ojos pardo, a Evan  lo había visto por las fotos del registro y sabia que era guapo, pero así lo parecía aun mas. Pero había algo en su semblante que me resulto preocupante, al pesar de que sus ojos eran hermosos, su mirada no brillaba, no lo hacia como debería brillar la mirada de alguien de su edad. De pronto vi como dejaba un bultito sobre la alfombra y enseguida me di cuenta de que se trataba de Nerón.

—Ve, amiguito.—escuche que le dijo al pequeño perro, yendo este directo a la cocina.
No mucho después el perro volvió junto a su amo, sentándose junto a su amo. Me disponía a llevar la taza a la cocina, pero un sonido en la pantalla me detuvo y me di cuenta que era Evan hablando con el pequeño Nerón.

—Sabes, amigo, esto de la monotonía diaria, se esta volviendo pesada.— le confeso al can.—sí, lo se, tu estarás siempre conmigo.—dijo cuando el perro le paso la lengua por la mejilla.

En ese momento me di cuenta que era lo que esa falta de brillo significaba, era soledad, no era mas que eso y unos segundo después la voz proveniente de la pantalla me dio la razón, ya que en la casa de Evan sonó el teléfono.

—Hola.—contesto.

Vi como recontaba la cabeza en los almohadones del sofá. Pero al parecer la llamada no lo hacia nada feliz, por que su expresión paso de una cansada y solitaria a una totalmente dura e indiferente.

—No, mama, no estoy ocupado.—le contesto a la voz del teléfono.— solo estoy cansado.

 Después de un breve silencio volvió a hablar.

—No, mama, hoy me voy a quedar en casa y No, no quiero ver a ninguna de las idiotas de las hijas de tus amigas, ¿Cuántas veces tengo que decírtelo?— vi como suspiro en silencio.—mamá, me están tocando la puerta mañana hablamos.

Tras la tonta mentira vi como dejo el teléfono a su lado y cerraba los ojos en señal de cansancio. Al parecer la relación que tenia con su madre era algo tensa. Sabia que había mas detrás de ese hombre que segundo antes había estado hablando con la mujer al teléfono, se reflejaba demasiada tristeza y demasiada soledad, algo me decía que Evan pondría estar rodeado de riquezas y todo tipo de lujos pero había algo que no podía que ni todo el amor del mundo podría comprar Y eso era el amor de una pareja, ese amor que también yo quería, que todos en algún momento deseamos, pero a Evan parecía que lo querían obligar a otro destino, yo sabia como eran las familia de esa clase, los padres quieren casar a sus hijos con señoritas refinadas, las cuales tenían mucho dinero, para poder seguir manteniendo el status, sin importarles si sus hijos quieren o no y eso era justamente lo que le acababa de pasar a Evan hacia un momento. En ese momento llegue a ver como una solitaria rodaba por su mejilla, por un lado me siento triste, por que había algo en el que me causaba una inmensa angustia, quizá era la enorme soledad que poseía, pero esperaba que mi plan funcionara para que donde ahora estaba esa lagrima errante, poder poner una sonrisa.

Decidí darle un poco de intimidad al joven y en la mañana vería que pasaba con el joven Nerón, por lo que después de llevar la taza al la cocina y dejarla en el fregadero, volví para darle una ultima mirada a la pantalla, y vi que tanto el perro como su dueño se habían quedado plácidamente dormidos en el sofá.



Cuando llegue a la cama agradecí una vez más que Príapo alla limpiado el desastre que había echo con Keith. Una vez mas recordé la expresión de Keith al ser echado, me dolía, un poco sí, pero sabía que su encaprichamiento se iría con el paso de unos pocos meses, no supe en que momento me dormí, pero el último pensamiento se lo dedique al hombre que ahora ocupaba mis sueños. Theron.




Comentarios

  1. que interesante ya quiero saber su plan que le hará al pobre neron y su perro y su linda pareja, y sobre todo la relación que tendrá con Theron ya espero el siguiente gracias besos

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  2. Magnifico!!!! Muchisimas gracias por el capitulo

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  3. Oh estupendo capitulo la espera ha merecido la pena ha ver si hay suerte y tenemos otro capitulo pronto, besos

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  4. gracias por el capitulo esperando el proximo con ganas. besos

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  5. Sora, gracias por el capi. Ahora me dejas intrigada con lo que pasará con Evan y Shane, le irá bien su primer trabajo de emparejamiento a Max? Besos y a esperar por la respuesta...

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  6. gracias por el capitulo como los juntara espero q le salga bien el primer trabajo jaja

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  7. Lo adoro, me encanta, y la historia de Evan ahhhhhh!, mil gracias chicas por compartir, besos enormes

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  8. Adoro esta historia, me encanta, muchas gracias y a esperar otro capi, besos

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  9. Gracias por este capitulo.Muchas bendiciones

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  10. Wow muy buena historia y gracias por compartirla.

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  11. Hola soy nueva en su blog y esta historia me ha gustado mucho, espero el proximo capitulo!

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